Gibraltar nos debe una…

Patrulla en Polvorín (Monte Hacho)

No vamos a hablar aquí de Guerra de Sucesión, de Utrech y de esas cosas que todos sabemos: La ayuda humanitaria ante las pestes, la construcción del aeropuerto aprovechando la guerra, la invasión de las aguas, la propuesta de Indalecio Prieto a Inglaterra ofreciéndole la ría de Vigo y Menorca a cambio de ayuda en la Guerra Civil…

Vamos a hablarles de otras cosas menos conocidas por el gran público que pudieron tener gran trascendencia para La Roca, pero que por un motivo u otro quedaron como meras anécdotas sin importancia en el último cajón de la izquierda del mueble de la Historia:

Monte Hacho, Ceuta, Cuerpo de Guardia Sur, mayo de 1.982, noche clara. La “Peni” resplandece al otro lado, brillante, más brillante que nunca…

¿El motivo? ¡Gibraltar…!

Desde hace un tiempo el Peñón está iluminado de forma permanente, una noche tras otra. Algo nada habitual como advertimos muy bien los soldados del Grupo de Fuerzas Regulares de Infantería Tetuán nº 1, avezados guardianes del polvorín del Hacho.

No es difícil deducir que Gibraltar es un punto estratégico de vital importancia para la flota británica que se dirige a las Malvinas, a la guerra…

Aquello no pasa desapercibido ni para militares ni para grupos de españoles civiles que comienzan a contactar con los consulados argentinos para presentarse como voluntarios para hacer causa común contra el enemigo histórico que igualmente ocupa Gibraltar.

En este marco, la inteligencia naval argentina idea un arrojado plan para golpear al enemigo donde menos se lo espera:

Jugar al factor sorpresa y atacar a la Royal Navy en Europa generando además un cierto clima de inseguridad en la OTAN.

Nadie sospecharía un golpe tan audaz e inesperado que afectaría además al equilibrio geoestratégico Internacional.
Aprobada la «operación Algeciras», por el Almirante Jorge Isaac Anaya ¿qué lugar mejor que Gibraltar?

Gibraltar era una importante base logística del enemigo donde sobraban los ofrecimientos de apoyo por parte de comandos y población civil española, encantados con el operativo.

Pero todo se fue al traste.

¿Culpables?

Los de siempre…

La verdad “oficial” no nos convence. Eso de que la policía malagueña en el marco de una operativo de rutina detuviera por error al comando argentino ya encima del objetivo no se la cree nadie. La versión oficial apunta a que este grupo de argentinos, alojados en un Hotel de la Comarca, habían llamado la atención por su derroche de dinero y su forma de actuar, pudiendo tratarse de narcotraficantes.

Al ser detenidos, el Oficial argentino se identificó como miembro de la Armada Argentina en misión especial y solicitó hablar con el Comisario. De aquella conversación, poco ha trascendido…

Otra cosa es que el Gobierno español advertido, no se sabe cómo, de que un comando militar argentino pretendía volar buques británicos con minas italianas en el propio puerto de Gibraltar se bajara los pantalones ante la OTAN y nuestra clase política de espaldas a gran parte de la población española con un inseguro Calvo Sotelo al frente, que en aquellos momentos se encontraba de visita por la zona, abortara la operación procediendo con todo el sigilo posible a repatriar a los detenidos, cuanto antes y como si nada hubiera pasado, no fuese que pensaran mal nuestros “aliados” británicos…

La asignatura de Gibraltar quedaba pendiente, una vez más desde Utrech.

A continuación os ofrecemos unas breves declaraciones de los protagonistas de la «Operación Algeciras»…

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